
Se ha publicado en
BrightSurf.com el resultado de una investigación que desmitifica el supuesto rol se la fluoxetina como precipitadora de los suicidios. Los autores -de la
University of California, Los Angeles- afirman que desde la introducción de la fluoxetina en el mercado farmacéutico norteamericano, en 1988, se ha experimentado una
reducción en los suicidios, la que ha sido proporcional al uso de este fármaco.
Lo señalado no es una prueba de impacto atribuible a un factor único, pero lleva a revisar conceptos previos acerca de este medicamento y los demás fármacos antidepresivos.