Recibí la siguiente pregunta:
Doctor Julio Volenski: ¿Puede marcar la vida de un niño si a los seis años su compañeros lo molestan por su sobrepeso?
La siguiente fue mi respuesta, publicada en el suplemento Genoveva, del Diario La Estrella de Iquique:
En otras ocasiones me he referido a los actos de violencia, especialmente a los que se dan en el ámbito escolar. En esta oportunidad, abordaré un tipo de violencia que ocurre especialmente entre compañeros de colegio. En conversaciones con los padres y profesores, es habitual encontrar frases como ?si te pegan dale tú más fuerte?, ?no seas un cobarde?, ?tienes que aprender a valerte por ti solo?, las que muestran como la conflictividad entre adolescentes o niños más pequeños está fuertemente enraizada en nuestra cultura . Este tipo de violencia la encontramos en plena sociedad y también la ven nuestros hijos. Los niños observan como el maltrato o la violencia pueden convertirse en buenos instrumentos para conseguir determinados objetivos.
Según investigaciones, miles de niños son víctimas del llamado acoso escolar o bullying. Literalmente, en inglés, ?bully? significa matón o agresor. En este sentido, se trataría de conductas que tienen que ver con la intimidación, tiranización, aislamiento, amenaza, insultos, sobre una o más víctimas. Casi siempre, lejos de los ojos de los adultos, con la intención de humillar y de someter abusivamente a una victima indefensa.
Un estudiante se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro estudiante o varios de ellos. Implica a veces el golpear o dar patadas a otros compañeros de clase, hacer burlas, recibir provocaciones continuas, decir sobrenombres degradantes, agredir verbalmente, ser objeto de rumores o mentiras, ser objetos de ataques y destrucción de sus pertenencias. Las situaciones anteriormente expuestas, resultan bastantes comunes en las instituciones educativas y pueden llegar a ser muy dañinas para quienes las sufren, generalmente en silencio y en soledad. Las formas más comunes en las que éste fenómeno puede presentarse, son de variados tipos: Intimidaciones verbales, intimidaciones psicológicas, agresiones físicas, daño a las pertenencias, aislamiento social. También está el acoso de tipo racista, cuyo objetivo son las minorías étnicas o culturales, el acoso sexual que hace que la víctima se sienta incómoda y humillada. Es muy común el acosar a una niño por su aspecto físico diferente a los demás (obeso, piel oscura, baja estatura). Actualmente se da el acoso anónimo mediante el teléfono celular o el mail con amenazas, palabras o intimidaciones verbales ofensivas.
Habitualmente los casos de bullying se dan en alumnos cuyas edades comprenden los seis y diecisiete años. Pero la edad de mayor riesgo en la aparición de la violencia se sitúa entre los once y los quince años. Por la importancia del tema, es fundamental que los padres y profesores detecten el problema a tiempo y desarrollen las estrategias para ayudar a un niño o joven que sufre este flagelo.
Nuestra obligación como padres, profesores y profesionales de la salud mental es evitar que la violencia germine en nuestros niños. El acosador de hoy puede ser el maltratador de mañana.
Dr. Julio Volenski
Médico Psiquiatra Infanto-Juvenil. Magíster en Educación Superior
Acoso Escolar
Enviado por Julio Volenski
em Segunda-feira, 07 Maio, 2007 às 5:09
Etiquetas: Educación Salud Mental Principal
Recibí la siguiente pregunta:
Doctor Julio Volenski: ¿Puede marcar la vida de un niño si a los seis años su compañeros lo molestan por su sobrepeso?
La siguiente fue mi respuesta, publicada en el suplemento Genoveva, del Diario La Estrella de Iquique:
En otras ocasiones me he referido a los actos de violencia, especialmente a los que se dan en el ámbito escolar. En esta oportunidad, abordaré un tipo de violencia que ocurre especialmente entre compañeros de colegio. En conversaciones con los padres y profesores, es habitual encontrar frases como ?si te pegan dale tú más fuerte?, ?no seas un cobarde?, ?tienes que aprender a valerte por ti solo?, las que muestran como la conflictividad entre adolescentes o niños más pequeños está fuertemente enraizada en nuestra cultura . Este tipo de violencia la encontramos en plena sociedad y también la ven nuestros hijos. Los niños observan como el maltrato o la violencia pueden convertirse en buenos instrumentos para conseguir determinados objetivos.
Según investigaciones, miles de niños son víctimas del llamado acoso escolar o bullying. Literalmente, en inglés, ?bully? significa matón o agresor. En este sentido, se trataría de conductas que tienen que ver con la intimidación, tiranización, aislamiento, amenaza, insultos, sobre una o más víctimas. Casi siempre, lejos de los ojos de los adultos, con la intención de humillar y de someter abusivamente a una victima indefensa.
Un estudiante se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro estudiante o varios de ellos. Implica a veces el golpear o dar patadas a otros compañeros de clase, hacer burlas, recibir provocaciones continuas, decir sobrenombres degradantes, agredir verbalmente, ser objeto de rumores o mentiras, ser objetos de ataques y destrucción de sus pertenencias. Las situaciones anteriormente expuestas, resultan bastantes comunes en las instituciones educativas y pueden llegar a ser muy dañinas para quienes las sufren, generalmente en silencio y en soledad. Las formas más comunes en las que éste fenómeno puede presentarse, son de variados tipos: Intimidaciones verbales, intimidaciones psicológicas, agresiones físicas, daño a las pertenencias, aislamiento social. También está el acoso de tipo racista, cuyo objetivo son las minorías étnicas o culturales, el acoso sexual que hace que la víctima se sienta incómoda y humillada. Es muy común el acosar a una niño por su aspecto físico diferente a los demás (obeso, piel oscura, baja estatura). Actualmente se da el acoso anónimo mediante el teléfono celular o el mail con amenazas, palabras o intimidaciones verbales ofensivas.
Habitualmente los casos de bullying se dan en alumnos cuyas edades comprenden los seis y diecisiete años. Pero la edad de mayor riesgo en la aparición de la violencia se sitúa entre los once y los quince años. Por la importancia del tema, es fundamental que los padres y profesores detecten el problema a tiempo y desarrollen las estrategias para ayudar a un niño o joven que sufre este flagelo.
Nuestra obligación como padres, profesores y profesionales de la salud mental es evitar que la violencia germine en nuestros niños. El acosador de hoy puede ser el maltratador de mañana.
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Bueno Solo escribiré sobre mi opinión sobre el Bullyn comos Chef internacional , me preocupa porsupuesto como toda persona que le preocupa . Me pregunto Si las noticias no dieran la noticia de Bullyn no seria tan grave porqye la mayoria de los niños lo ven en la noticias y luego ven y quieren hacerlo y para mi !! no es muy bueno que lo den en lagun canal de tevelision porque los niños algunos pasan por una etapa que quieren hacer todo lo que ven y pues si ven lo de las noticias ¿Qué sucede? Aumente mucho mas esta cantidas bueno esto seria todo mi comentario y seguiré en contacto ADIOS!!